El ex represor Luciano Benjamín Menéndez fue condenado el jueves a cadena
perpetua por un tribunal de la provincia de Córdoba, en el centro de
Argentina, por secuestrar, torturar y asesinar a cuatro militantes
políticos en 1977, en el primer fallo que se dicta contra militares que
participaron de la represión ilegal en el interior del país.
Menéndez, quien antes de ser condenado reivindicó la represión
ilegal con el argumento de que Argentina se encontraba en medio de una
guerra, fue condenado por los delitos de "privación ilegítima de
libertad agravada por abuso de violencia" y el uso de "tormentos
agravados".
El ex general deberá cumplir su arresto en una prisión común, ya
que los jueces revocaron el beneficio del que gozaba hasta ahora de
permanecer detenido en su casa, debido a que tiene más de 70 años. El
fallo fue recibido con alegría por organizaciones de defensa de los
Derechos Humanos con Abuelas y Madres de Plaza de Mayo.
En la misma causa fueron condenados por el tribunal federal los
ex militares Hermes Rodríguez, Carlos Vega, Jorge Acosta, Luis
Manzanelli, Carlos Díaz, Oreste Padován y el agente civil de
inteligencia Ricardo Lardone.
Todos ellos fueron acusados por el secuestro, la tortura y el
asesinato de Humberto Brandalisis, Hilda Palacios, Raúl Cardozo y
Carlos Lajas Lajas, cuatro militantes de un partido de izquierda, que
fueron acribillados por los militares en un simulacro de enfrentamiento
en la capital cordobesa en la madrugada del 15 de diciembre de 1977.
Al hablar ante los jueces, antes de que lo condenaran, Menéndez
había dicho que "los delincuentes subversivos ensangrentaron el país
durante 10 años, en los cuales asesinaron a 1.500 personas", dijo, y se
quejó porque "este es el primer país que juzga a sus soldados
victoriosos que lucharon y vencieron por orden de y para sus
compatriotas". Y agregó: "Los marxistas no conciben la armonía y la
concordia sino el conflicto permanente".