La Unesco dará a conocer el próximo lunes, en el marco de la 32
Conferencia del Comité del Patrimonio Mundial en Québec, si las cuevas
de arte rupestre paleolítico del Principado de Asturias, Cantabria y
País Vasco, que se presentan en candidatura conjunta, reciben la
catalogación de Patrimonio de la Humanidad, dentro de la ampliación de
la declaración de la Cueva de Altamira, conseguida en el año 1985.
En concreto, la Unesco decidirá si se cataloga las cuevas vascas
de Santimamiñe (Kortezubi), Ekain (Zestoa) y Altxerri (Aia); las
asturianas de Tito Bustillo, La Peña de Candamo, Llanín y el Pindal; y
las cántabras de Chufín, Hornos de la Peña, El castillo, La Pasiega,
Las Monedas, el Pendo, La Garma y Covalanas.
Los gobiernos asturiano, vasco y cántabro han promovido la
extensión de la actual declaración de patrimonio de la humanidad
circunscrita al yacimiento de Altamira al conjunto de los yacimientos
de la cornisa cantábrica de similares características, dentro de la
filosofía actual de la Unesco que, según explicó el Ejecutivo de
Euskadi, "valora especialmente la puesta en contexto de los elementos
declarados Patrimonio de la Humanidad".
El pasado verano el experto de la Unesco Jean Clottes visitó los
"santuarios" del arte rupestre de la cornisa cantábrica con el fin de
dictaminar sobre la propuesta presentada de cara a la realización del
preceptivo informe para su designación como Patrimonio de la Humanidad.