La Unión de Oficiales (UO) ha denunciado que la 'Operación Verano
2008' del Ministerio del Interior para reforzar la seguridad de las
principales zonas turísticas es "más aparente que real", ya que los
agentes empleados únicamente cubren las vacantes de los que están de
vacaciones.
A juicio de la asociación de oficiales, esta situación se agrava
porque la mayoría de estos refuerzos son guardias alumnos, lo que hace
que, "en muchas ocasiones pueda suponer más que un refuerzo una carga
para los guardias civiles profesionales".
Igualmente, la Unión de Oficiales denuncia en un comunicado que
los guardias civiles, no alumnos, que participan en la 'Operación
Verano' proceden de plantillas del interior que quedan "bajo mínimos"
en la época estival y "donde la mayoría de los veraneantes han dejado
sus viviendas y sus empresas".
El Ministerio del Interior anunció el pasado 24 de junio que
destinaría 6.300 agentes a las principales zonas turísticas españolas
dentro de la 'Operación Verano 2008', del 1 de julio al 30 de
septiembre. La lucha contra la delincuencia común que sufren los
turistas y la prevención de posibles atentados terroristas constituyen
los dos principales objetivos del operativo.
Un total de 4.634 agentes del Cuerpo Nacional de Policía y 1.666
efectivos de la Guardia Civil han sido destinados, según Interior, a
agilizar y facilitar los trámites en las oficinas de denuncia, así como
de aumentar el nivel de atención y colaboración ciudadana.
"INSOPORTABLE" FALTA DE OFICIALES.
Respecto a la situación de los oficiales, la asociación la
califica de "insoportable", ya que muchas compañías, con una media de
doscientos efectivos, quedarán con "un único Oficial al frente", lo
que supone "estar en línea de servicio las 24 horas del día".
En este sentido, UO acusa al Ministerio del Interior de la
"incontestable discriminación" que sufre la Guardia Civil respecto al
Cuerpo Nacional de Policía, puesto que, según ellos, "el ratio de
mandos de la Policía es del 12,4%, mientras que en la Guardia Civil es
de 3,6%".
Finalmente la Unión de Oficiales puso el énfasis en la
"obligación" por parte del Ministerio del Interior y del secretario de
Estado de Seguridad, de "abordar el imprescindible aumento de la
plantilla si es que en verdad quieren que el ciudadano reciba un
servicio eficaz y de calidad".