Los incendios arrasaron más de 23.400 hectáreas de superficie
forestal durante los primeros seis meses de 2008, más del doble que en
el mismo periodo del año anterior, cuando el área quemada fue de 10.080
hectáreas.
Sin embargo, este valor es un 33 por ciento
menor que la media de la década, según datos del Ministerio de Medio
Ambiente y Medio Rural y Marino.
Así, en los primeros seis meses del año ha ardido un 0,13 por ciento
del territorio nacional por culpa de los 6.440 siniestros registrados.
De ellos fueron conato (menos de una hectárea) 3.620 fuegos y
alcanzaron la categoría de incendio un total de 2.820. Además, este año
se produjeron dos grandes incendios (más de 500 hectáreas).
De los datos se desprende que de las hectáreas quemadas, 2.772
corresponden a bosques o superficie arbolada y el resto, 18.891, fueron
matorrales y/o monte abierto.
A pesar del aumento con
respecto al ejercicio anterior, el primer semestre de 2008 se sitúa en
el tercer puesto de la década en el que menos territorio ha ardido y en
el cuarto, si se tiene en cuenta el porcentaje total de territorio.
El Gobierno activó a principios de junio el Plan de Actuaciones de
Prevención y Lucha contra los incendios Forestales, con el fin de
minimizar el riesgo de siniestros debido a las altas temperaturas del
verano.